VIVE TU MATERNIDAD SIN MIEDO, REBAJA TU AUTOEXIGENCIA Y CONECTA CON TUS HIJOS

Sientes que no llegas a todo, pierdes los nervios con facilidad y la culpa aparece demasiado a menudo… Déjame decirte que una autoexigencia no detectada está detrás de la sensación de ahogo de tu día a día. He creado este eBook totalmente gratuito para ayudarte a transformar la visión de tu maternidad.

TE CUENTO UN SECRETO: SOY UNA MAMÁ PERFECTAMENTE IMPERFECTA.

Llegué a este mundo una mañana de un 18 de septiembre de 1982. Soy la primera de seis hermanos. Siempre he sido muy responsable, la frustración y las injusticias me jugaban malas pasadas, con tendencia a la perfección y autoexigencia. En definitiva, muy “buena niña”.

Mi adolescencia fue un período bastante convulso que hizo que, al terminar los estudios, tomara la decisión de estudiar psicología. Especializarme en infancia y adolescencia fue una de las decisiones más bonitas de mi vida. Podía ayudar a muchos niños y chavales a no sentir el mundo como algo amenazante, sintiéndose acompañados.

Pero no fue hasta que fui madre de mi primera hija que no entendí que, a todo aquello que había estudiado y quería aplicar le faltaba algo. Algo no cuadraba. Estaba desesperada y muy frustrada. Nunca conseguía alcanzar ser esa mamá de revista que se levantaba perfecta, no se enfadaba, siempre estaba con una sonrisa y atendía a su hija sin cansancio a pesar de no haber descansado lo suficiente (¡qué ingenuidad la mia!)

Fue, en este momento, buscando respuestas, cuando estudié y me especialicé en crianza respetuosa y parentalidad positiva. Algo en mí se rompió, hizo “CLICK”. Entendí que todo empezaba por mí. El cambio tenía que ser yo.

Aquí empezó mi trabajo de desarrollo personal mediante talleres, cursos y acompañamiento psicológico que me ayudaron a entender que la autoexigencia no ser quien tomara el control mi vida afectando la relación con mi marido y, en aquel momento, mi hija.

Con mi segundo y tercer hijo la vida me puso nuevos retos. Las altas capacidades y el mundo de la divergencia vino a mí con mucha fuerza (y para quedarse) lo que me obligó a seguir formándome, investigando y trabajando en mi propio crecimiento emocional.

A DÍA DE HOY ESTOY CONVENCIDA DE QUE, A VECES NOS COMPLICAMOS DEMASIADO EN LA MATERNIDAD PARA ALCANZAR UN IDEAL AUTOIMPUESTO Y EXIGIDO POR LA SOCIEDAD. Maternamos en medio de una autoexigencia que no nos permite vivir en paz.

Con los años me he dado cuenta de que lo más importante es lo que ven nuestros hijos en nosotros. Cuando nosotras estamos bien, ellos están bien. Somos su espejo, su ejemplo.

Y no digo que criar sea fácil pero vamos a apostar por una maternidad más simple, más sencilla. ¿TE APUNTAS?

6 curiosidades sobre mí

ESTO ES LO QUE OPINAN ALGUNAS MAMÁS A LAS QUE HE ACOMPAÑADO

MARCAS QUE HAN CONFIADO EN MI

¿HAS LEÍDO YA EL EBOOK?

Te doy tres claves para empezar a priorizarte y dejar atrás la necesidad de perfección en tu maternidad.